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Historia y evolución del mantenimiento

Historia y evolución del mantenimiento

Definimos mantenimiento, como el conjunto de técnicas destinadas a conservar equipos e instalaciones en servicio durante el mayor tiempo posible (buscando la más alta disponibilidad) y con el máximo rendimiento (llevada a cabo al menor costo posible); obviamente buscando el cuidado de la integridad física del personal que opera los equipos.

En los últimos veinte años se han presentado muchísimos cambios en la industria, principalmente en que el mantenimiento pasó de ser visto como un gasto, a ser valorado como inversión y por ello entro a tener un papel protagónico en la productividad de la empresas; por lo cual se ha profesionalizado y el mercado exige cada vez mayor calidad a menor costo.

¡Un poco de historia!

A finales del siglo XIX, en los inicios de la Revolución Industrial, los mismos operarios se encargaban de las reparaciones de la maquinaria, porque eran sistemas simples de fácil manipulación; a medidas que las máquinas se fueron haciendo más complejas y la dedicación de tiempo a tareas de reparación se incrementaba, empezaron a crearse los primeros departamentos de mantenimiento. En esa época el enfoque era básicamente correctivo, y los esfuerzos se enfocaban a solucionar los fallos de los equipos.

A partir de la Primera Guerra Mundial, pero sobre todo de la Segunda, aparece el concepto de Fiabilidad, y los departamentos de mantenimiento empiezan a buscar, no sólo solucionar las fallas de los equipos, sino sobre todo, prevenirlas y actuar para que no se produzcan.

Esto supone crear una nueva figura en los departamentos de mantenimiento: personal cuya función es analizar qué tareas deben realizarse para evitar las fallas, de tal manera que se optimicen los costos, así conseguir no solo aumento en la producción, si no evitar pérdidas por averías y costos asociados. Es así, como aparecen diferentes tipos de mantenimiento: Preventivo, Predictivo, Proactivo, la Gestión de Mantenimiento asistido por computador, y el Mantenimiento basado en Fiabilidad (RCM).

El RCM como metodología de gestión de mantenimiento:

Podríamos decir que el RCM es una filosofía de mantenimiento básicamente tecnológica; ya que se basa en el estudio de equipos, en el análisis de los modos de fallo y en la aplicación de técnicas estadísticas y tecnología de detección.

Para llegar sistema de Mantenimiento Productivo Total (TPM), se tuvo que pasar previamente por tres procesos:

  1. MANTENIMIENTO REACTIVO: Se basa exclusivamente en la reparación de averías; solamente se procedía a labores de mantenimiento ante la detección de una falla y, finalizaba una vez ejecutada la reparación.
  2. MANTENIMIENTO PREVENTIVO: Como segunda fase de desarrollo, se dio lugar al mantenimiento preventivo, orientado a detectar y/o prevenir posible fallos antes que tuvieran lugar; buscando así la mayor rentabilidad económica con base a la máxima producción.
  3. MANTENIMIENTO PRODUCTIVO: En los años sesenta tuvo lugar la aparición del Mantenimiento Productivo, que constituye la tercera fase de desarrollo antes de llegar al TPM. Este tipo de mantenimiento, incluye los principios del Mantenimiento Preventivo, y le agrega un plan para aumentar la vida útil del equipo, más labores e índices destinados a mejorar la fiabilidad y mantenibilidad.

Desarrollo del TPM: Mantenimiento Productivo Total

A partir de los años 70 y 80, comienza a introducirse en el Japón el modelo inicial, en el que los operarios de producción se ocupen del mantenimiento de los equipos. Se desarrolla así el TPM, o Mantenimiento Productivo Total, en el que algunas de las tareas que son normalmente realizadas por el personal de mantenimiento, son ahora realizadas por operarios de producción. Esas tareas transferidas son trabajos de limpieza, lubricación, ajustes, reaprietes de tornillos y pequeñas reparaciones.

Con esto se pretende conseguir que el operario de producción se implique en el cuidado de la máquina, siendo el principal objetivo del TPM conseguir cero averías implicando en los procesos el equipo humano, más allá de la tecnología. Por esto el TPM y RCM, no son formas opuestas de dirigir el mantenimiento, sino que ambas conviven en la actualidad en muchas empresas.

Fuentes:
Documento GESTIÓN DEL MANTENIMIENTO Prep. Ing. Fernando Barroso B. INGENIERÍA DE MANTENIMIENTO ESPOCH.
Mantenimiento en la práctica-Pedro Silva Ardila

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